GREGORIO URKIJO ALBERDI nació el 4 de abril de 1887 en Arakaldo (Bizkaia). Hijo de Francisco Javier y Francisca al tiempo entró en el cuerpo de Miñones de Bizkaia, donde llegó a ser cabo foral. Su primer destino fue a la muga entre Bizkaia y Gipuzkoa, en el barrio de San Migel (Elgoibar). Allí conoció a Katalina Juaristi la que sería posteriormente su esposa. Una vez casados, residieron en Markina donde nacieron sus hijos e hija.

Más tarde, Gregorío fue destinado a Berriz. La familia vivió en la casa que hasta hace no mucho fue sede del ayuntamiento. Gregorio y Justina tuvieron cuatro hijos y una hija: Gotzon, Iñaki, Sabin, Miren y Jabier.

Los forales dependían directamente de la Diputación de Bizkaia y eran los encargados de velar por la seguridad en carreteras y pueblos. En 1937 el cuerpo foral de los Miñones contaba con 128 agentes. 22 de ellos se incorporaron a Eusko Gudarosteak.

Con la entrada y la toma del poder de las tropas fascistas, se abrió un proceso contra los Miñones detenidos y el 28, 29 y 30 de junio de 1937 91 Miñones fueron llevados a declarar a la cárcel sita en el Teatro Arriaga de Bilbao. Se presentraron cargos contra 44 de ellos y sufrieron un juicio militar que apenas duró veinte minutos y en el cual no tuvieron siquiera derecho a abogado de la defensa. Diez de ellos fueron condenados a muerte. Entre ellos de encontraba Gregorio Urkijo Alberdi.

El 4 de Agosto de 1937 fue fusilado en el cementerio de Derio.